martes, 8 de marzo de 2011

El verbo negado

     Necesito escribir pero tengo un enjambre furioso de ideas que dejan mi mente en blanco. Hace unos días atrás mientras miraba dormitar a papá rogaba por una notebook, netbook o lo que fuera para poder darle forma a mis pensamientos. Parece que ya no me resulta el papel como soporte, porque no pude escribir una palabra en mi agenda.
     ¿Qué escribir?. ¿Que papá se muere de a poquito todos los días?. ¡Cuántos apuntes mentales tomé de sus manos y ahora sólo tengo ideas inconexas!..
      ¿Qué escribir?. ¿Que tengo muchas ganas de llorar durante horas por lo que no fue y ya no será?. Llorar por ese tango que ya no voy a bailar con vos papá. Llorar por ese intercambio de pensamientos y emociones que ya no volverá a ocurrir. Llorar porque mañana empiezan las clases y no estoy ansiosa como siempre he estado. ¿En qué lugar, en qué momento se achicaron mis ganas?
     Me voy a dar una vuelta en moto, Quizás la ruta consumiéndose bajo las ruedas de mi Morocha me aclare las ideas. O no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentáme tus impresiones acerca de lo que escribo: