viernes, 22 de julio de 2011

Mulán

     Mulán es nuestro nombre en clave. El que adoptamos mi compañera de ruta, la Morocha y yo cuando nos simbiotizamos al viajar. Ella, como la Mulán original, la de la leyenda y luego la película, es una joven china. En este Mundo Moto muchas veces racista, son preferidas las japonesas, las alemanas, las italianas, pero no las chinitas como ella. Convengamos que si estamos juntas fue por una cuestión de presupuesto. De haber tenido los bolsillos más llenos yo misma hubiera optado por otra oriental, la de las alitas. Pero después de 7 meses y 9065km puedo decir que fue la elección correcta. 
     Ella y yo nos complementamos  para revivir el personaje de la leyenda china. Allí, Mulán es  una joven que, desafiando las expectativas casamenteras de la sociedad, ingresa en un cuerpo de guerreros, y con esfuerzo supera el entrenamiento, combate y es reconocida por sus acciones. 
    Es claro el paralelismo. Salir juntas para hacer algo más que las compras en el pueblo, es desafíar las convenciones sociales no escritas, que ubican una fémina disfrutando de otro tipo de hobbies: "Que sepa coser, que sepa bordar, que sepa abrir la puerta para ir a jugar...". Sé coser, sé bordar, pero ¡ELIJO abrir la puerta para ir a RUTEAR!.
     Se necesita fortaleza, valor y estrategia para sobrevivir en un ambiente donde predominan los hombres y merecer el respeto, la estima y la confianza del grupo. Creo que lo hemos logrado, juntas, Mulán y yo.
     El poema chino que cuenta la leyenda de Mulán, termina con la imagen de una liebre hembra  y una liebre macho corriendo juntos, y el narrador preguntando si alguien sería capaz de distinguirlas.
     Aspiro a que quien nos vea rodando distinga que soy mujer, pero sólo considere el hecho de que pertenezco al clan de aquellos que disfrutamos de viajar en dos ruedas. Sólo éso.

martes, 12 de julio de 2011

Viejo mi cuerpo pero no mis ganas

Para escuchar mientras leés
   
    A mis 48 años, un matrimonio, un divorcio, 5 hijos, una nieta, una carrera inconclusa, innumerables citas post-D y dos historias amorosas que pintaron pero no fueron, me estoy viniendo vieja, como dice Pappo.
    Viejo mi cuerpo, viejos mis recuerdos, viejas mis canas, viejos los dolores que de vez en cuando me achacan. Pero como también dice Pappo "no puede ser que ésto me preocupe si estoy naciendo, qué bueno".
     Y nazco cada día sabiendo que está Tatiana desde hace casi 3 años. Ella le volvió a dar sentido a mi vida después de un tiempo largo y difícil. Sin Tati no hubiera hecho las cosas que más placer me dan. No hubiera vuelto a bailar. No hubiera empezado a viajar en moto. Porque ella me energizó para renacer, más vieja por fuera pero más joven por dentro cada vez que escucho su vocecita decirme "Nona".
     Una vez leí que "el dolor pierde poder enajenante si adquiere significado en un proyecto”. Por éso cuando llega una decepción la abrazo, para que dé paso a una catarata de locas ideas motivadoras de nuevos proyectos, de nuevas metas. Como ahora que estoy disfrutando de mi jubilación aunquen falten 4 años. Me visualizo ruteando hacia y hasta donde cada día me lo pida, y si el dinero alguna vez se acaba, trabajar haciendo lo que sé hacer, por la comida y el alojamiento. LIBRE, de todo lo que pretende atarme. No voy a morirme sin haber vivido mi vida.

lunes, 11 de julio de 2011

La vida continúa

(Escrito el viernes 25 de febrero de 2011)
    
    La vida continúa, a pesar de todo. A pesar de que algunos de los que amamos dejen este plano material, como lo haremos nosotros mismos para volvernos a encontrar algún día.
     La vida continúa, deslizándose junto con Giovanni en la patineta o metiéndose a la pileta junto con Tatiana. Continúa en las morrones en aceite de mamá, o en las "escasas y mal preparadas viandas" de Matías. En la firmeza de Laura para seguir adelante con sus hijos o en las locas salidas de esta Teacher, Motoquera y Bailarina.
     Continúa...

Primer Motoencuentro

(Escrito el domingo 30 de enero de 2011)
     Ayer hermoso día con los compañeritos de Juntos a la Par: asado, sol y risas, compañerismo y buena onda, no se puede pedir más. Aunque sí hubo más, entre tantísimas motos supercopadas que había en el encuentro, una pareja le sacó fotos a mi Mulán como si fuera LA motoooo... ¡No lo podía creer!. ¿Qué será qué les gusto?. ¿El equipaje -alforjas y bolso sobretanque-?, ¿O los espejos nuevos?... Jaja....Ése es todo el tunning que tiene mi Morocha.... ¿O será que percibieron su energía de Mujer Patagónica, indómita y aventurera?. No lo sé pero me encantóoo...