Hace unas horas se fue la MOROCHA, la otra parte de Mulán, el cyborg rutero que fuimos durante 4 años. ¡Cuántos km, rutas, calores, fríos, viento, lluvia, ripio, asfalto, barro, arena!. ¡Cuántos temores vencidos, cuánto llanto, risa, alegría, ansiedad, cuántas personas, situaciones, encuentros, amigos entrañables!. ¡Cuánta lucha con el maldito dinero para poder salir juntas!. ¡Cuánto apoyo de mis hijos, amigos y colegas!. ¡Cuánto amor!. ¡Cuánto, cuánto, cuánto amor!.
¡GRACIAS UNIVERSO POR TANTO!.
