lunes, 17 de marzo de 2014
sábado, 15 de marzo de 2014
APODO RUTERO
No voy a justificar mi apodo rutero. Lo voy a explicar para quien no me conoce bien.
Me dicen la TEACHER motoquera, NO soy la MAESTRA motoquera, no soy maestra, soy profe de Inglés. El sobrenombre lo obtuve de mi buen amigo Ramón Benítez, quien solía decirme TEACHER y al verme llegar por primera vez en moto exclamó: "¡Llegó la TEACHER MOTOQUERA!". Y así quedó, sólo porque esa frase contiene una carga afectiva importantísima, de la misma manera que las otras dos o tres frases que utilizo en Inglés, como el clásico "GO, GO, GO!" y alguna que otra más.
No soy extranjerizante, todo lo contrario. Cualquiera que me conozca lo sabe, defiendo lo nuestro, partiendo del idioma. Siempre le digo a mis alumnos que no utilicen palabras en ningún otro idioma, que privilegien el uso del idioma que realmente nos pertenece. Sí soy UNIVERSALIZANTE, creo que las fronteras son producto del afán de poder de los hombres. Cada vez que me encuentro con extranjeros y se produce un armonioso intercambio energético lo vuelvo a comprobar. SOMOS IGUALES, de la RAZA HUMANA, el resto es nacionalismo y no adhiero a ningún "ismo" (excepto al motociclismo ...jajaj...).
Y soy la Teacher MOTOQUERA, NO MOTOCICLISTA, ni MOTERA. Conozco bien la connotación negativa de la palabra en muchos lugares, he investigado su etimología y su uso (alguna vez escribiré acerca de ello) pero aún así elijo utilizarla.
Conclusión: a quienes no les simpatice mi apodo, les pido que no lean más mi blog, o me borren de Face, pero por favor, no asuman críticas o conclusiones erróneas sin conocerme.
¡GRACIAS!.
PATO, LA TEACHER MOTOQUERA
lunes, 3 de marzo de 2014
DATE PERMISO
Mi realidad no es muy distinta de la de la mayoría de ellos. Tengo 5 hijos, pero tienen papá y 4 de ellos son adultos que se hacen cargo del pequeño cuando yo no estoy. Me necesitan, sí. Pero nadie es indispensable en la vida de nadie y ellos entienden que llegó el tiempo de que haga más cosas por mí misma después de 30 años de estar criándolos. Lo que me lleva al segundo punto: tampoco soy tan joven, tengo el mismo cuerpo hace 51 años y a veces me pide cosas que antes no me hubiera pedido. Por ejemplo que no acampe sino que vaya a un hostel, o que me baje con cuidado de la moto porque la cadera no da más. Lo escucho, le hago caso y sigo adelante. En cuanto a todo lo que tiene que ver con el dinero, la moto o el equipamiento, mi situación dista mucho de ser la ideal, pero ajusto mis pretensiones y salgo igual.
Si hubiera esperado a reunir las condiciones ideales, todavía estaría sentada en casa mirando deseosa las fotos de otros viajeros. Pero un día me convencí de que las responsabilidades, el estado físico, el tiempo y el dinero, rara vez se encuentran en equilibrio perfecto.
Y aunque no considero ser el ejemplo de nada, excepto de la decisión de permitirme ser libre haciendo lo que me da placer, te digo que se puede y el tiempo es AHORA. Hacé un alto, abrí tu mente, dejá atrás los "peros", dále espacio a tus sueños más ocultos, no importa si tienen que ver con viajar en moto o con cualquier otra cosa. Mirá hacia el fantástico paisaje que se extiende más allá del miedo. DATE PERMISO. HACÉLO ¡Y VOLÁ!.
sábado, 1 de marzo de 2014
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