lunes, 30 de julio de 2012

En moto y sola. Orgullosamente.

Hoy me di cuenta de que (parafraseando a Cyrano de Bergerac) "Quizás aún no he viajado grandes distancias, pero lo he hecho sola", y éso debería contar como un punto a mi favor, como dijo mi compañero de agrupación Eduardo L.
Valoro mis pequeños logros y voy por más, ajena al murmullo exterior que susurra que hay otras motoqueras más jóvenes, con mejores motos o con más km encima.
Esa independencia me permite viajar dónde, cuándo y cuánto quiero, pero también me obliga a ser autosuficiente en lo práctico y en lo emocional. Es allí, en la más absoluta soledad, al rayo del sol, a 90 km/hora en una ruta desierta, cuando se producen esos diálogos internos que resultan mucho más enriquecedores que cualquier terapia.
Sí, tengo casi 50 años, viajo en una Zanella 150cc y aún no he hecho 30.000km en ruta. Pero viajo sola desde el primer día y seguiré haciéndolo, en busca de conocer, pero más que nada de conocerme.