martes, 12 de julio de 2011

Viejo mi cuerpo pero no mis ganas

Para escuchar mientras leés
   
    A mis 48 años, un matrimonio, un divorcio, 5 hijos, una nieta, una carrera inconclusa, innumerables citas post-D y dos historias amorosas que pintaron pero no fueron, me estoy viniendo vieja, como dice Pappo.
    Viejo mi cuerpo, viejos mis recuerdos, viejas mis canas, viejos los dolores que de vez en cuando me achacan. Pero como también dice Pappo "no puede ser que ésto me preocupe si estoy naciendo, qué bueno".
     Y nazco cada día sabiendo que está Tatiana desde hace casi 3 años. Ella le volvió a dar sentido a mi vida después de un tiempo largo y difícil. Sin Tati no hubiera hecho las cosas que más placer me dan. No hubiera vuelto a bailar. No hubiera empezado a viajar en moto. Porque ella me energizó para renacer, más vieja por fuera pero más joven por dentro cada vez que escucho su vocecita decirme "Nona".
     Una vez leí que "el dolor pierde poder enajenante si adquiere significado en un proyecto”. Por éso cuando llega una decepción la abrazo, para que dé paso a una catarata de locas ideas motivadoras de nuevos proyectos, de nuevas metas. Como ahora que estoy disfrutando de mi jubilación aunquen falten 4 años. Me visualizo ruteando hacia y hasta donde cada día me lo pida, y si el dinero alguna vez se acaba, trabajar haciendo lo que sé hacer, por la comida y el alojamiento. LIBRE, de todo lo que pretende atarme. No voy a morirme sin haber vivido mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentáme tus impresiones acerca de lo que escribo: