viernes, 11 de marzo de 2011

Grito de mujer

     En el momento de salir del camping de Las Ovejas, para emprender la vuelta de mi primer viaje en moto, escuché una voz que gritaba: "¡Que vivan las mujeres, nosotras podemos!" mientras se alzaba un brazo en señal de victoria. ¿Victoria sobre los prejuicios machistas (de hombres Y mujeres...)?. ¿O victoria sobre nuestros propios miedos?. Como sea, me sorprendió. Fue un mimo gigante que  me llenó el corazoncito. Y mientras consumía los km hasta casa, no dejaba de pensar en las cosas que hacemos las mujeres, silenciosamente, que implican una victoria constante. 
     No soy feminista, de hecho odio los "...ismos", los extremos, los fundamentalismos. No es falta de compromiso, es la necesidad de proteger el libre albedrío de cada uno, porque considero que adherir a los "...ismos" es adherir a un sistema premoldeado y acabado de conceptos que mutilan la decisión individual. En particular, me jode aquella postura feminista que implica más que la defensa de los derechos de la mujer, el situarse en oposición a toda manifestación masculina. No me va. Pero el grito salido del corazón, más que de la garganta, de esa mujer, fue un grito feminista, una reivindicación de sus propios anhelos postergados. Después de más de 40 años de hacerse cargo de sus hijos y su familia, porque su marido siempre trabajó lejos de casa, empezaba a disfrutar de un tiempo propio. Igual que yo, aunque no hayan pasado 40 años.
     Por éso quiero compartir este video, haciendo énfasis en "Qué vivan las mujeres que dejaron de ordenar las cosas que los demás desordenaron ...que vivan  las mujeres que se atreven a vivir...que vivan las mujeres que dejaron de preocuparse por lo que piensa el resto y sin embargo siguen preocupándose por los demás...".
     ¡QUE VIVAN LAS MUJERES, NOSOTRAS PODEMOS!

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