Una mujer de 50 años. Una Zanella 150c.c. Treinta días fuera de casa. Un viaje sin pretensiones que terminó siendo de 4916 km. Mucho por agradecer, a la gente, a la vida, al Universo... Extraños, interminables y contenedores abrazos con "aparentes" desconocidos, momentos de descubrimiento, de repentina iluminación, encuentros con otros viajeros. Rutas, paisajes y gente deslumbrante...Tanto, tanto pero tanto por revivir en fotos y relatos!.
Ayer, 300km antes de llegar, la Morocha pidió un descanso y llegamos a casa en camioneta. Ciertamente no es el final de viaje que esperaba, pero me permitió comprobar no sólo la solidaridad y fidelidad de los amigos, motoqueros o no, sino la solidaridad del clan motero ante el colega desconocido. Mientras pasaban los autos sin detenerse a pesar de encontrarme tirada en el medio de la nada, en Cutral Có, Neuquén, Centenario, Junín de los Andes, San Martín de los Andes, Cipolletti, Tupungato, Tunuyán, Alvear, 25 de Mayo, Puelén y Santa Isabel, había gente movilizándose para ayudarme a salir del problema. Finalmente un colega motoquero del ciberespacio, Dario Perez de 25 de Mayo -LP- se comunicó con otro colega desconocido para mí, IVÁN de Sta Isabel -LP-, quien acudió en mi auxilio, llevó a la Morocha al taller, me ofreció almuerzo y un lugar para descansar mientras buscaban solucionar el problema. Ya caída la noche y ante la imposibilidad de darle solución, Darío hizo un total de 700km con su camioneta para buscarnos y traernos a casa. Cosas que pasan cuando se comparte la pasión por las dos ruedas. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!.
Gracias a los que durante todo el viaje me dieron apoyo logístico, me invitaron a sus casas y me recibieron con los brazos abiertos: Marcos Martos, Arturo Yanardi, Alfredo Sosa, Romina Urzúa.
Gracias también a todos los que me siguieron virtualmente en esta pequeña aventura y me alentaron, en especial a mi "fan número 1" (jajaj...me la creí...) Sandra Sorrentino. T.K.M.!.
Suelo decir que soy "una dulce ancianita que anda en moto", sólo trato de hacer lo que me da placer, nada más. Pero no podría hacerlo si no contara con el apoyo de mis hijos Noe, Suyai, Yael, Lianella y Giovanni, y del papá de mis hijos Julio Bernabey.
Tampoco podría hacerlo si no tuviera siempre presente los consejos y el aliento de mi Motomentor Gustavo Molia y de todos mis compañeros de Juntos a la par. GRACIAS MUCHACHITOS, VAN CONMIGO EN CADA KM DE RUTA!.
Aunque me falta un toquecito para sentirme plena (por no haber podido llegar andando) estoy segura que con el transcurso de los días y al escribir, voy a poder poner las cosas en perspectiva.
Sobre todas las cosas:
GRACIAS MOROCHAAAAAAAA, MINA FIEL !!!!!!.
ABRAZO Y BUENAS RUTAS A TODOS!.


Hola , muy buenos días (Malaga) , soy Marcos con quien tuvimos una charla muy interesante en la piscina del Hostal La Guadalupe (Potrero de los Funes , San Luis), acabo de encontrar tu blog . Y veo que ha sido mas que interesante tu viaje , te mando un gran abrazo y desearte lo mejor en tu vida . Suerte ¡¡
ResponderEliminarQué placer saber de vos!. Tengo que decirte que fue en La Guadalupe que empezó la magia del viaje, justamente a partir de la conversación que tuvimos al lado de la pileta. También que lo de -"Extraños, interminables y contenedores abrazos con 'aparentes' desconocidos", comenzó con el abrazo que nos dimos en la despedida. Nunca publiqué el relato del viaje, pero cuando lo haga verás que aquella conversación marcó los 30 días del recorrido. Abrazo enorme Marcos!.
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